Saltar al contenido
EN Ver disponibilidad
Encrespado, fino o sin vida: bótox capilar, keratina o nanoplastia

Encrespado, fino o sin vida: bótox capilar, keratina o nanoplastia

Peluquería · 13 de octubre de 2026 · por María José Esteve

Se piden como si fueran lo mismo y cada uno arregla una cosa. La keratina calma el encrespado, la nanoplastia alisa de verdad y el bótox ni alisa: da cuerpo. Cuál te toca lo decide lo que le pasa a tu cabello, no el nombre que está de moda.

Tres nombres para tres problemas

Nos pasa a menudo. Alguien llama y pide bótox porque a una amiga le quedó precioso, o keratina porque es lo que más suena. Luego le vemos el cabello y lo que necesita es otra cosa.

Por eso aquí no empezamos por el nombre del tratamiento. Empezamos por lo que te pasa a ti con tu cabello cada mañana, y casi siempre es una de estas tres: que se encrespa y no hay quien lo peine, que lo quieres liso de verdad, o que es fino y a media mañana ya se te ha quedado sin vida.

Cada una tiene su tratamiento. No son intercambiables.

Si se encrespa y no se deja peinar: keratina

La keratina devuelve al cabello la proteína que ha ido perdiendo y controla el encrespamiento. Sales con él manejable y con brillo, y el secador deja de ser una pelea.

Lo que no hace es dejarlo liso como una tabla. Si tienes onda, la onda se suaviza pero sigue ahí. Aquí viene buena parte de las decepciones, y no porque haya salido mal: es que se esperaba otro tratamiento.

Aguanta meses. Lo que hacemos dura entre tres y seis según el tratamiento, tu cabello y, sobre todo, lo que hagas con él después, porque la misma keratina lavada a diario con un champú cualquiera dura más o menos la mitad que si la cuidas un poco. Y si dudas entre hacértela en el salón o comprarte un bote, lo contamos en la guía de la keratina.

Si lo quieres liso de verdad: nanoplastia

La nanoplastia es un alisado. Deja el cabello más liso que la keratina, dura más, y la hacemos con fórmulas sin formol.

A cambio, pide una cosa: un cabello en condiciones. Para que el alisado agarre, la fibra tiene que estar entera, y si llegas con el largo castigado de decoloraciones seguidas o de plancha diaria, primero toca reconstruir. La nanoplastia viene después.

Hay quien se enfada cuando se lo decimos. Lo entendemos (nadie viene a por dos citas). Pero saltarse la reconstrucción es justo lo que hace que un alisado se vaya en unas semanas, y eso sí que es tirar el tiempo.

Si es fino y se queda sin vida: el «bótox» capilar

Primero, el nombre. Ni alisa ni tiene nada que ver con el bótox de la cara, aunque se llame así. Se lo pusieron porque rellena.

Y eso es lo que hace: da cuerpo a un cabello fino, apagado o castigado. Es el que mejor funciona cuando lo que falla no es el encrespado sino la densidad, ese cabello que se te pega a la cabeza a las dos horas de peinarlo.

Ojo con esto, que es la confusión más habitual. A un cabello fino, la keratina le puede quitar todavía más volumen: lo controla, sí, pero lo aplasta. Así que cuando alguien con el cabello fino nos pide keratina, muchas veces le proponemos el bótox. Te explicamos por qué y eliges tú.

Dura menos que un alisado.

Se va yendo con los lavados y se repite más a menudo. Cada cuánto depende de tu cabello y de cuántas veces lo laves a la semana, y eso te lo decimos al verte, no antes.

Entonces, ¿cuál es mejor?

Ninguno. Cada uno es mejor para una cosa.

Entre bótox y keratina, la pregunta es si a tu cabello le sobra encrespado o le falta cuerpo: si se te abre en cuanto hay un poco de humedad, keratina, y si se te queda lacio y pegado aunque lo acabes de secar, bótox. Entre keratina y nanoplastia, la pregunta es cuánto liso quieres. La keratina suaviza la onda y te deja peinarte como te apetezca ese día; la nanoplastia la quita, que es lo que buscas si cada mañana te pasas media hora con la plancha y aun así sales de casa pensando en la lluvia.

Lo que no hacemos es ponerte dos por si acaso. Más producto no es más resultado, y repetirle tratamiento y plancha al mismo largo una y otra vez es lo que acaba dejándolo sin cuerpo.

A veces no es ninguno de los tres

Si tu cabello solo está seco, del sol, de la sal o del secador, con una hidratación va sobrado. Se nota desde la primera sesión. Dura menos, eso sí, porque es mantenimiento y no reparación.

Si lo que te molesta es el flequillo y la parte de delante, que es lo que se levanta con la humedad y lo que ves en el espejo, esa zona se puede tratar sola. El resto del cabello ni se toca.

Y si llevas color, el orden importa: suele haber que dejar unos días entre una cosa y otra. Eso lo planificamos contigo en la primera cita.

Lo que miramos antes de decidir

Antes de poner nada te miramos el cabello de cerca. Si es fino o grueso, cuánta agua se bebe, qué lleva debajo de color o de decoloración, cuánta onda tiene y cuánto tiempo le quieres dedicar por la mañana, que también cuenta y mucho.

Con eso delante la respuesta suele salir sola. Alguna vez es «no te hace falta nada», y también te lo decimos.

Después, lo que hagas las primeras semanas decide cuánto te dura. Lo tienes en la guía de después del alisado.

Avísame cuando haya promociones

Te escribimos cuando haya una promoción nueva y, de paso, te mandamos las guías que publiquemos. Nada más, y te das de baja con un clic.

Volver a Guías
Ver disponibilidad